Desde pequeña me dijeron que la perfección no existe, que podemos intentar alcanzarla pero nunca debemos llegar a creer que somos perfectos. Esta es una de las enseñanzas que años después se vienen abajo por su propio peso.
Una vida creyendo que nunca llegarás a alcanzar ese estado porque es algo imposible, algo que está solo a mano de aquellos afortunados que no son humanos y de un día para otro, todo aquello en lo que creías, cambia.
Un ser realmente increíble aparece en tu vida con una mano que cada cosa que toca, lo transforma, lo vuelve mejor. Lleva la felicidad con él y la reparte entre todo aquel que lo necesita, da esperanza y soluciones a aquellos que creen haberlo perdido todo. Simplemente perfecto.
Una vida creyendo que nunca llegarás a alcanzar ese estado porque es algo imposible, algo que está solo a mano de aquellos afortunados que no son humanos y de un día para otro, todo aquello en lo que creías, cambia.
Un ser realmente increíble aparece en tu vida con una mano que cada cosa que toca, lo transforma, lo vuelve mejor. Lleva la felicidad con él y la reparte entre todo aquel que lo necesita, da esperanza y soluciones a aquellos que creen haberlo perdido todo. Simplemente perfecto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario