jueves, 24 de junio de 2010

NO CAER


Me enseñaron a luchar por un sueño, a no abandonarlo nunca y es que un sueño cuando muere es un sueño frustrado y una mancha en el pasado, a no rendirme por muchos problemas que se encuentren a lo largo de la vida.

Recordando un día de prácticas…por un instante perdí todas las fuerzas que tenía, poco faltó para tirar la toalla, echarme al suelo y empezar a patalear de rabia, angustia y desesperación, poco faltó… fue el reto más difícil al que me enfrenté en esos tres meses.

Largo, intenso y muy duro físicamente, por tercer día consecutivo me dediqué a fotografiar cada boca de metro de cuatro líneas, una fotografía más, significaba estar mucho más cerca de acabar con el sufrimiento.

El primer día fue divertido, hasta lo afronté con ánimos, me hacía ilusión hacer la foto y llegar a coger el tren siguiente, aunque a medida que pasaba la tarde y las estaciones, las ganas y las fuerzas fueron disminuyendo… he de decir que se me hizo demasiado tarde para andar por el metro y sobretodo por esa zona…

El segundo día fue pesado y repetitivo, todavía me duele todo al pensar en las agujetas que tuve, ya que la larga y eterna línea 1 tiene demasiadas estaciones antiguas sin escaleras mecánicas.

El tercer y último día aproveche la mañana para hacer una línea y la tarde para hacer la que me quedaba, donde perdí todas las fuerzas…tenía la sensación de elegir las salidas más lejanas, en las que más había que andar y créanme cuando les digo que la línea 1 no es la más larga, cuenten si quieren la 5 y se sorprenderán gratamente, de hecho, cuenten todas las de las líneas 1, 3, 5 y 8, yo tengo una foto de cada boca de metro…

Pero ahora no hay nada como echar la vista atrás, puedo decir que lo hice, hice aquello que posiblemente sea una de las cosas más duras que haga nunca, algo que poca gente ha hecho…una locura, quizás las locuras son las que nos dan fuerzas para seguir adelante, las que nos ayudan a no caer, a luchar por un sueño…

LUNES

Son las 8:00 de la mañana de un lunes cualquiera, suena el despertador, con los ojos aún pegados por las legañas abro el ordenador, enciendo el router y espero a que el Windows se inicie. Miro el correo con curiosidad…0 mensajes recibidos. Desayuno tranquilamente mientras con el móvil miro el correo con intriga…0 mensajes recibidos. Hago la cama, arreglo la habitación, me aseo y mientras miro de nuevo el correo con impaciencia…0 mensajes recibidos.

Son las 9:00, y después de unas cuantas visitas a mi correo y aburrida, me tumbo a esperar, a las 9:05 no puedo más, miro el correo con intranquilidad, vaya novedad…0 mensajes recibidos.

Cansada de no tener noticias de mi querido jefe cierro los ojos y consigo relajarme un poco, (ya que a mi madre le falta poco para echarme de casa, no paro de dar vueltas…) entonces abro los ojos de nuevo y…MADREMIA!! Son las 10:00, llevo 55 minutos sin mirar el correo, me temo lo peor. Tropezando me apresuro al ordenador y como no…1 mensaje recibido a las 9:10. “Rueda de prensa a las 11:15 en la calle Génova 13.”

Teniendo en cuenta que tardo aproximadamente una hora en llegar…ya voy tarde y si no llego…es solo culpa mía, no hay foto, no hay información, no he conseguido el trabajo, no cobro (aunque llegara a tiempo, en las prácticas no se cobra, que mi jefe se lo dejó claro a todos, NO SOY BECARIA, SOY COMPAÑERA DE PRÁCTICAS) y si no cobro…no como, no hipoteca…tanta presión se resume en cuatro palabras…ME ENCANTAN LOS LUNES!!!

viernes, 18 de junio de 2010

ERRORES

Tratamos de borrar sin éxito los errores del pasado, pero la mejor forma de no volver a caer en ellos es no olvidar que una vez los cometimos. Nos vuelven a la memoria, nos recuerdan quien fuimos y cómo nos comportamos y el único consuelo es pensar que pudo ser peor, que otras elecciones quizá nos hubieran echo mucho más daño en el futuro.
No es malo recordarlos, analizarlos e incluso pasar noches en vela pensando en como no volver a tropezar en la misma piedra por segunda vez. Sólo aprender a vivir con ellos será el éxito de la superación, aceptarlos uno mismo para que las personas que tenemos a nuestro lado, también sean capaces de hacerlo.
Tan solo dar las gracias a aquellos que nos ayudan a no olvidar nuestro pasado y más aún a los que nos perdonaron aquellos errores.

domingo, 13 de junio de 2010

MAESTRO

A tres días de que todo esto acabe y echando la vista al principio puedo recordar cada momento por el que he pasado en estos tres cortos meses. El resultado final no puedo resumirlo, son demasiadas vivencias. Lo más grande de todo ha sido haber conocido a una persona que se ha preocupado de enseñarme todo lo que no he aprendido en dos años de estudios.
Al comienzo, mi jefe, lo afronté con miedo, con respeto, una autoridad más de la que aprender e intentar seguir sus pasos, alguien a quién admirar. Poco a poco eso fue cambiando y aunque pensé que llegaría el momento en que no podría hacer nada más que odiarlo, no fue así, sorprendentemente, ante cada reto y obstáculo que me ponía, yo sentía más aprecio y admiración por él. Porque a sido capaz en este pequeño espacio de tiempo de enseñarme a sacar lo mejor que llevaba dentro y a luchar sin saber muy bien porque, algo que no entiendes hasta que llegas al final y te das cuenta de que todo ese sufrimiento no es para él, ni para los demás, sino que es para uno mismo.
Poder echar la vista atrás y decir…eso lo hice yo, hace que cada pequeño y gran esfuerzo hayan merecido la pena, porque a la vez de aprender a formarme como profesional he aprendido a crecer como persona, a ser un poco más humilde con los demás (si no lo era ya bastante).
Ahora, ya no puedo verlo como mi jefe, ha sido mi maestro, pero por suerte o por desgracia se ha convertido en un compañero, en un amigo, alguien del que pienso seguir aprendiendo, por mucho que esté deseando perderme de vista.

lunes, 31 de mayo de 2010

MY HEROE

Volvería a defenderte en el silencio de mi salvación, a construir tus sueños y hacerlos realidad, a apoyarte en cada instante, volvería a luchar por la verdad y la justicia que merecía un ser como tú.

Más de una vez me preguntaste que por qué lo hacía, y no supe responderte, ni yo sabía donde me metía, pero supe que lo que vivías, por lo que pasabas te estaba destruyendo por dentro, porque no conocer la verdad puede acabar con los corazones más puros y fuertes y no entender lo que ocurre puede llegar a desquiciar hasta las mentes más maravillosas y eso es lo que te estaba ocurriendo.

Tuviste fe sin desconfiar, te agarraste a la verdad y supiste salir solo de la situación que te superaba. Encender una pequeña vela en el bosque no te salva de la oscuridad sino eres capaz de abrir los ojos para ver el camino. Supiste alimentar la vela que te alumbraba dándole vida, fuerza, aún cuando el motivo de la oscuridad se escapaba a la verdad y a la razón.

No puedo aceptar ningún mérito que no sea cierto y todo esto lo hiciste tú solo, porque supiste de quién aprender, porque te enseñaron bien en el pasado los valores de esta vida y porque todo esto que has aprendido lo llevas muy dentro, tanto que podría decirse que es la base que te ha hecho ser como eres.

Podría consumirse la cera, podrá acabarse la mecha, podrá apagarse la vela, pero esto no te impedirá seguir viendo el camino, porque alimentaste tanto cada sentimiento que esa pequeña luz que encendí para que no tropezaras se hizo tan grande como nunca imaginarías. Podría alumbrar mil sendas oscuras y convertir la noche en día, porque se alimenta de esa felicidad que un día apareció en mi vida haciéndola grande como el sol.

martes, 25 de mayo de 2010

EQUILIBRIO

Demasiado tiempo viviendo en una mentira, creyendo en sentimientos inciertos. Llegó el momento del cambio, en que todo lo que conocía hasta entonces se transformaría en otra cosa…en mi nueva vida.

Me dices que vivo en un sueño, ¿es eso malo?, creo que sí, pero solo si algún día acabase, pero sin duda es mejor vivir en un sueño y ser feliz, que vivir en una mentira constante. Tengo fe como nunca la tuve, tengo esperanza como nunca la sentí, tengo ilusión y alegría por seguir adelante, por seguir viviendo.

Cada día que pasa estoy más segura de que este sueño nunca se transformará en pesadilla, porque algo me mueve a pensar que elegí bien en el pasado, arriesgando todo lo que tenía y sin duda lo perdí todo, cada cosa que conocía o creía conocer desapareció, de echo, hasta yo desaparecí.
Nunca me e alegrado tanto de perder algo, porque al perderlo encontré lo que llevaba tiempo buscando, algo infinitamente mejor.
En este tiempo he aprendido a valorar cosas que realmente merecen la pena, porque cuando llevas tiempo rodeada de banalidades que valorar, se hace muy difícil saber que es lo que hay que tener en cuenta.

Con todo esto, solo quiero llegar a que pequeñas opciones y elecciones que tomamos pueden cambiar toda una vida, en menos tiempo del que se piensa, a mejor o a peor, solo tenemos que aprender a elegir. Curiosamente cuando una vida va a mejor otra va a peor y esto, amigos, es un equilibrio inevitable. Yo espero seguir estando en este lado que va a mejor, y tú, ¿en cual estas?

viernes, 7 de mayo de 2010

UN DIA CUALQUIERA

Sin duda: ella tenía razón, no es más sabia que el resto, y probablemente hiciera el comentario por despecho o porque no tenía otra cosa que decir, pocas personas entienden que es mejor no decir nada a decir algo poco inteligente. Pero tenía razón.

Existe una cosa muy pequeña en la vida que algunos pocos tienen el gusto de disfrutar, porque cuando te llega el momento, no se puede hacer otra cosa que aprovecharlo… en efecto, no se busca. Un día cualquiera una persona habla contigo, sin ningún motivo aparente, pero algo ocurre que se escapa a su entendimiento, un hombro en el que llorar hubiera sido lo más lógico, pero sin embargo, no es eso lo que quiere encontrar. Solo se me ocurre ofrecerte algo en estos momentos, no por nada en especial, sino porque es lo único que se dar. Quizá buscabas consuelo y encontraste sinceridad.

Cuanto más lo pienso, menos lo entiendo, toda una vida buscando algo diferente, algo que llegué a pensar no existía. Eso que tanto se ha idealizado, la amistad. Toda una vida detrás de eso que se me escapaba de las manos, dando todo lo que podía, sin encontrar a nadie que pudiera valorarlo o por lo menos entenderlo.

Existió un día en mi vida que recuerdo perfectamente, perdí toda ilusión posible. Todo aquel que me rodeaba me hacía daño y me defraudaba, desesperación, dolor, por la impotencia de no obtener una pequeña muestra de gratitud, ni de interés…llegar a pensar que todo carecía de sentido, que la vida no llegaba a ninguna parte. El tiempo pasó y aprendí a vivir con ese sentimiento de soledad, aprendí a valorarme a mí por encima de algunas personas que realmente no merecían mi angustia, me alejé…este día marcó los siguientes meses de mi vida…

Ahora todo eso pasó, nada es igual ya, me diste todo lo que necesitaba y más, en alguno de los peores momentos de mi vida, sin ni siquiera tener idea de que yo existiera, porque la persona de la que tenías constancia no era yo. Me diste un pasado, ya que todo lo que yo conocía cambio en el momento que me hablaste, me diste un presente, porque ahora ya no llevo dentro la soledad y me diste un futuro, incierto, pero real, porque no puedo estar más segura que ahora de lo que quiero hacer con mi vida. Llamarte amigo es algo tan grande como cierto, porque me diste lo que tanto buscaba sin yo pedirlo, porque dejé de buscar y apareciste tú. Sin duda…ella tenía razón.